VOX y el empleo: ¿algo que ocultar?

En esta parte tan importante del programa económico de cualquier fuerza política, llama la atención la pobreza de las propuestas de VOX. Prácticamente no hay menciones a la temporalidad, la precariedad, los bajos salarios y los problemas que experimentamos la gran mayoría de la población en nuestra vida laboral. Esto puede significar una de estas dos cosas o ambas a la vez:

  • Que en VOX están cómodos con las políticas de precarización y desregulación laboral puestas en marcha desde finales de los 70.

  • Que la política de empleo que tienen bajo la manga sea tan desastrosa para los intereses de la clase trabajadora que no se atrevan ni a ponerla en el programa.

VOX habla de reducción de las cotizaciones a la seguridad social en algunos casos, volviendo a insistir en la idea de reducir la carga fiscal que pagan los empresario por contratar personal. En el caso de los mayores de 50 años y parados de larga duración proponen reducir la cuota de la seguridad social en un 50%.

En el caso de los jóvenes hablan de un sistema de primer empleo, en el que el empresario no pagaría impuestos ni seguridad social.

Para los autónomos, ahondando en la idea del pobre y esforzado emprendedor al que hay que facilitarle la vida, y mezclando el pequeño y mediano empresario, con el profesional independiente y el falso autónomo, plantean la progresividad de la cuota a la Seguridad Social: cotizas si trabajas, y la cantidad es en función de tus ingresos. ¿No suena maravilloso?

Pero lo que no dicen es cuánta pensión van a tener esos autónomos con ese tipo de cotización y el sistema de pensiones de capitalización que pretenden implantar, sobretodo en el caso de los profesionales independientes y los falsos autónomos que cada vez son más y de los cuales VOX no dice nada en su programa.

Por último hablan de una bonificación del 10% en la cuota de la Seguridad Social, si se contrata a españoles en paro cuando el desempleo supera el 8%. Esta medida, al margen de ser totalmente injusta y ahondar en la idea de socavar el sistema de seguridad social, probablemente requeriría un cambio radical en el concepto de igualdad ante la ley que figura en la Constitución Española y vulneraría varias decenas de tratados internacionales y convenios de la OIT que España tiene firmados. Con lo cual, muy probablemente sería bloqueado por el tribunal constitucional.

El modelo productivo

Aunque VOX habla en su programa y sus discursos de reindustrializar España, de construir un país con oportunidades y futuro, no hay propuestas que concreten estas medidas, más allá de las bonificaciones a la contratación barata que hemos señalado en el apartado anterior, así como algunas menciones a fomentar que las empresas paguen impuestos en España o ahorren parte de sus beneficios para hacer frente al futuro.

El modelo productivo español depende demasiado de los servicios y el turismo, y además presenta un sector industrial donde los empresarios utilizan continuamente el chantaje que les otorga poder irse a otros países y dejar sin empleo y producción a provincias enteras para hacer tragar a sus plantillas condiciones de trabajo cada vez peores.

VOX, que se crece con los inmigrantes y las minorías, parece olvidar de golpe toda su “bravura patriótica” cuando se trata de exigir mano dura contra la evasión de impuestos, la deslocalización de empresas o el empeoramiento de las condiciones de trabajo.

Nuestras propuestas

El modelo productivo español es poco robusto, con un sector productivo que no genera suficiente empleo y que está sujeto continuamente a falta de inversión e incluso al riesgo de “echar el cierre” para irse a otro país (deslocalización). Esto hace que el desempleo y el subempleo estructural sea de dos dígitos, y crónico, además de que nos deja indefensos ante una crisis económica, e impide prever el rumbo de nuestra economía incluso de cara al futuro inmediato.

Aparte de aumentar la seguridad jurídica de los trabajadores frente a los empresarios revirtiendo 30 años de reformas laborales, es imprescindible intervenir en la economía desde el estado para crear un modelo de producción sólido y con empleo, con medidas en esta línea:

  • La reducción colectiva del tiempo de trabajo, no solo en convenios, sino por ley, para toda la clase trabajadora. Tras un siglo de jornada laboral de 40 horas semanales, es preciso dar un salto hacia adelante en la historia e implantar la jornada de 30 horas, sin reducción de salario. Esto es crear un 25% más de empleos en un solo golpe.

  • Un programa de inversión pública a gran escala, en la línea del Green New Deal, para poder afrontar la transición energética hacia una economía baja en carbono, algo que la iniciativa privada no puede hacer.

  • La creación de un gran conglomerado estatal de empresas industriales y estratégicas, gigantes de la industria. Por ejemplo, podría hacerse a través de la compra por parte de la SEPI de participaciones en empresas privadas hasta tomar su control. Y mediante la creación directa de empresas por parte del estado.

    • Este conglomerado debería contar con mecanismos de coordinación y planificación entre sus empresas,
    • además de sistemas democráticos de toma de decisiones, con la participación de los trabajadores.
    • Y estar protegido en la constitución contra los vaivenes en las políticas de los gobiernos.

  • Se debe restringir el trabajo autónomo a solo un puñado de profesiones liberales muy concretar (abogados, creativos, profesionales técnicos, etc…). La mayor parte de los falsos autónomos actuales, lo que necesitan es un puesto de trabajo en una empresa productiva del estado que forme parte del conglomerado industrial público, no una rebaja en la cuota de la Seguridad Social.

  • Sistema homologado y centralizado de huella dactilar para el control de las horas de trabajo. Centralización del pago de nóminas en un banco del estado.