VOX es reconocido también por tener una fuerte retórica anti-inmigración. No solo por señalar los problemas sociales que están asociados a los flujos migratorios, sino también por jugar en su comunicación política con la asociación inmigración-criminalidad. A esto se le añade una retórica esencialista sobre las supuestas raíces católicas de la cultura española que es más que cuestionable.

En todo caso: ¿La insistencia de VOX en situar en la agenda política la cuestión de la inmigración es un mero recursos populista para atraer el voto fácil? ¿O hay algo más de fondo detrás?

Inmigración: la creación de una subclase

Los empresarios, para mantener ganancias cuantiosas, requieren entre otras cosas mantener controlados los gastos salariales. De hecho, su ideal es mantener los salarios lo más bajos que sea posible.

Un factor central en el precio de la fuerza de trabajo, es la abundancia de la misma. Cuantas más personas estén en paro y compitan por un puesto de trabajo, mejor para el empresario, que podrá (con ciertas limitaciones legales) ofrecer salarios más bajos.

En los años de las “vacas gordas” de la burbuja inmobiliaria, la población extranjera pasó de 2 a 5 millones. No solo era necesario una mano de obra abundante y barata, sino que además se necesitaba que ésta fuera sumisa y no contase con cultura sindical y de lucha por sus derechos. Dos requisitos que la población inmigrante proveniente de países del tercer mundo y en vías de desarrollo cumple, por norma general.

Este proceso, aunque no es el único factor, contribuyó a mantener controlados los costes salariales incluso en la etapa de crecimiento económico previa a la crisis de 2008.

Desarrollo y subdesarrollo: ¿quién ayuda a quién?

No solo la existencia de “oportunidades” de empleo en el occidente desarrollado ha sido la causa del aumento de los movimiento migratorios sur-norte. La fuerza de trabajo de los países del sur ha sido expulsada de su propia patria por el subdesarrollo, la guerra, la miseria y la falta de expectativas de futuro. En este proceso de degradación del sur global, el factor principal ha sido la acción insidiosa de las potencias del norte desarrollado, que han seguido una política de expolio e intervención para asegurarse de que el robo de los recursos y las riquezas del tercer mundo continuase.

Y es que VOX se cuida mucho de no mencionar que gran parte del desarrollo económico y el bienestar de los países desarrollados se ha obtenido gracias al expolio del tercer mundo durante siglos de colonialismo, tráfico de esclavos, guerras e intervención e injerencia. Tras los procesos de descolonización posteriores a la Segunda Guerra Mundial, ese expolio cambió de forma: la dominación ya no sería directa mediante una administración colonial, sino indirecta, a través de la deuda, las corporaciones y unas corruptas élites locales fomentadas desde los países ricos.

España también participa de este proceso, por ejemplo en distintos países del centro y norte de África como Marruecos o Guinea Ecuatorial.

De hecho, gran parte de las oleadas de inmigrantes que están llegando actualmente al Sur de Europa han venido huyendo de conflictos como el de Libia o Siria, y del agotamiento de caladeros de pesca como en Senegal. Todos estos motivos tienen en común la actividad de los ejércitos y multinacionales europeas y norteamericanas.

VOX no solo no se plantea que España tiene que dar un paso atrás en la escena internacional si quiere dejar de generar migraciones, sino que, de hecho, propone en su programa distintas medidas para fortalecer la presencia militar y económica de España en el extranjero.

Es decir, aunque el discurso de VOX rechaza la inmigración, sus propuestas concretas realmente generarían más flujos migratorios. Pero, ¿es cuestión de que en VOX sean inútiles? ¿o hay algo más?

La mafia de la que VOX no habla

En su programa, VOX habla de ayudar a los países que colaboren en la lucha contra las mafias del tráfico de personas y las redes de inmigración ilegal. No habla de que la mafia más importante y poderosa de todas en esos países son las compañías transnacionales y los bancos de la City de Londres.

Tampoco habla de otra mafia muy importante en este tráfico humano y que, paradójicamente, es uno de los núcleos sociales de apoyo del partido más entusiasta: Algunos sectores de los empresarios del campo y de la construcción y los servicios que emplean de forma extensiva mano de obra barata, en condiciones de ilegalidad y sin ningún derecho. El caso de El Ejido, donde VOX arrasó en las elecciones autonómicas andaluzas, es un ejemplo claro, y también los empresarios del ladrillo del Levante.

Para que sus negocios florezcan, y sean capaces de competir en el mercado internacional, los pequeños y medianos empresarios de sectores de bajo valor añadido que constituyen el núcleo social fundamental de VOX, necesitan mucha mano de obra, muy barata y muy disciplinada. Es por esto que la cuestión de la inmigración es central para ellos. No es que quieran acabar con ella, es que necesitan que los trabajadores extranjeros estén en unas condiciones de precariedad tal (laboral y legal), que dependan totalmente de sus empleadores, que se establezcan unas relaciones sociales de semiesclavitud.

VOX solo muestra una cara de la moneda. Todo el discurso antiinmigración de la ultraderecha española y europea esconde este inconfesable deseo de carne fresca para explotar.

Su persecución a los inmigrantes realmente busca encerrarlos en una espiral de miedo e incertidumbre que les lleve a aceptar cualquier trabajo, por pésimas que sean las condiciones, empujando así a la baja también las condiciones de los trabajadores con nacionalidad española.

Las medidas anti-inmigración de VOX no solo son crueles, sino que generan incertidumbre política y económica

Asumamos que VOX se plantea realmente cortar realmente la entrada de inmigrantes y devolver en masa a inmigrantes irregulares a sus países de origen. Asumamos, también, que, aun con todos los recortes en impuestos a los ricos que proponen, logran reunir el dinero público suficiente como para sacar adelante estas medidas (identificar, detener y deportar inmigrantes no solo es cruel, también es caro).

Si VOX efectivamente lograse este cierre del grifo a la inmigración, ¿qué consecuencias tendría esto para España?

Los flujos migratorios sur-norte están asociados al desarrollo de la globalización capitalista. Mientras las inversiones fluyen hacia el sur para apoderarse de sus riquezas, la fuerza de trabajo fluye hacia el norte. La exportación de fuerza de trabajo y las consiguientes remesas que ingresan las economías locales del sur, son una parte esencial de la economía de esos países.

La idea de cortar ese flujo de forma radical, como parece sugerir VOX, sin duda tendría repercusiones políticas y económicas. Los países responderían y esto podría afectar a proyectos e inversiones que las empresas occidentales tienen en esos países. La respuesta del gobierno de México a la construcción del muro en la frontera con Estados Unidos, es un pequeño ejemplo. El gobierno de Rafael Correa (Ecuador), ejerció no poca presión diplomática sobre España en la cuestión de la ley hipotecaria para que los desahucios no fuesen tan radicales y rápidos. Marruecos podría contrataacar, como ya ha hecho en otras ocasiones con el corte del acceso a los caladeros de pesca, o a los recursos que explotan la empresas españolas en el Sahara Occidental.

Nuestras propuestas

Debemos implementar políticas que por una parte, contribuyan a evitar el dumping social en el interior de nuestra economía y por otra parte, contribuyan a un desarrollo justo de las economías del tercer mundo. Las potencias europeas han robado durante siglos, es hora de arrimar el hombro para ayudar a estos países.

En materia de política interior debemos establecer mecanismo que aseguren que la patronal de los diversos sectores no tiene a su disposición sectores de la clase trabajadora más baratos, igualar al alza las condiciones de trabajo y ampliar los derechos a toda la clase trabajadora independientemente de su nacionalidad de origen:

  • Reforzar a gran escala la inspección de trabajo y seguridad social y en general los mecanismos de control del estado sobre lo que pasa en el interior de las empresas. Asegurarnos de que se paga lo estipulado en convenio y que no hay nadie sin papeles trabajando.

  • Los trabajadores sin papeles, que denuncien a sus empleadores, recibirán automáticamente el permiso de residencia y trabajo, así como un contrato indefinido en la empresa en la que trabajan.

  • Se destinarán recursos del estado para que los sindicatos puedan hacer campañas a gran escala de organización y afiliación de trabajadores extranjeros e introducirlos en la dinámica de la negociación colectiva.

  • Los programas económicos de intervención pública y directa en la economía, así como la reducción general de la jornada laboral máxima, permitirán crear puestos de trabajo para los nacionales y extranjeros. Hará falta mucha mano de obra.

  • Se debe impulsar una política de cooperación y desarrollo eficaz, evitando la injerencias y basada en proyectos de infraestructuras llave en mano. Acuerdos bilaterales donde los dos países ganen. Esto se hará a cambio de acuerdos migratorios y colaboración en el establecimiento de rutas migratorias controladas y seguras para los migrantes. Esta línea de actuación es la que se impulsará también en la Unión Europea.

  • España no participará en misiones militares imperialistas en terceros países, ni colaborará indirectamente en ellas. Se respetará el derecho de los países a elegir sus formas de gobierno y administración, y se buscará una política de buena vecindad y cooperación.

  • Los migrantes que lleguen a nuestras costas de manera ilegal deben ser tratados con humanidad y respeto por los derechos humanos y los derechos de asilo contemplados por la legislación internacional.

  • La política de integración en el interior del país respetará la diversidad cultural y evitará la creación de guetos y bolsas de miseria. Las expresiones culturales más retrógradas serán combatidas por los servicios sociales y el sistema educativo público y los servicios de protección al menor.