El movimiento feminista ha mostrado su fuerza durante los últimos años, ha puesto encima de la mesa y ha denunciado todo tipo de cuestiones, desde lo cultural hasta lo económico, que provocan una desigualdad estructural de las mujeres, especialmente las mujeres trabajadoras, respecto a los hombres.

Frente a ello, VOX se presenta como el paladín de las viejas costumbres y la resistencia frente al avance social, con un conjunto de propuestas que afectan negativamente a los derechos de las mujeres.

VOX opina que el aborto está mal, sobre todo si no eres rica

El programa de VOX especifica que el aborto no se prohibirá, sino que saldrá completamente del sistema público de salud y además el Estado hará propaganda en su contra (hablan de “información veraz” antes de la intervención quirúrgica y de “protección de la vida en todas sus etapas”).

Es decir, a VOX el aborto le parece mal, pero no tan mal si se lo pueden pagar las mujeres adineradas, volviendo casi al tópico franquista de las mujeres que abortaban en el extranjero.

Existen infinidad de estudios científicos que prueban que el aborto es una intervención quirúrgica que, realizada en los plazos adecuados, no está eliminando una vida potencialmente viable. A VOX esto le da igual, porque le ciega su visión ultraconservadora de la sociedad, igual que no le importa si la mujer quiere o incluso puede permitirse tener un bebé, porque su visión liberal de la economía le lleva a despreocuparse por las condiciones de vida de la mayoría de la población.

Por supuesto, limitar el aborto tampoco es una política que mejore la natalidad, dado que la baja natalidad en España se debe a la incertidumbre económica y la dificultad para emanciparse que tienen las parejas jóvenes, no a que existan cifras de aborto desorbitadas. Es algo lógico y resulta incluso absurdo tener que explicarlo, pero el probable socio de gobierno de VOX, Pablo Casado, dio a entender que limitaría el derecho al aborto por esta razón. A veces, la realidad supera la ficción.

A VOX le dan igual las denuncias por violencia machista que son de verdad y se imagina las denuncias falsas

VOX cree que la violencia de género no existe, y quiere sustituir la Ley de Violencia de Género por una Ley de Violencia Intrafamiliar, obviando que existen números escalofriantemente altos de agresiones a mujeres que no se darían contr hombres, a menudo con cariz de agresión sexual y, además, fuera del ámbito familiar.

Entre otras cosas, VOX insiste machaconamente en que la Ley de Violencia de Género provoca numerosas denuncias falsas, que estarían generando un abuso del derecho por parte de las mujeres contra los hombres. Lo cierto es que VOX se inventa la realidad.

Por lo que respecta a la Ley de Violencia de Género. En el apartado de las denuncias falsas, la Fiscalía cifra las mismas en un 0,01% del total.

De las más de 1,2 millones de denuncias presentadas desde 2009 a 2017, solo 96 mujeres han sido condenadas por denuncia falsa, un 0,0078%. Si se suman los causas que están en tramitación todavía la cifra sube a 131 (el 0,01%).

El último informe del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sobre las sentencias dictadas en 2016 relativas a homicidios y/o asesinatos entre los miembros de la pareja o expareja y de menores a manos de sus progenitores señala que ese año hubo 48 sentencias: 38 por violencia de género (mujeres asesinadas por parejas o exparejas) y 10 por violencia doméstica (hombres asesinados por sus parejas o exparejas). En tres de estos diez últimos casos los autores fueron hombres.

En estos seis años analizados por el CGPJ, se han dictado 259 sentencias por el asesinato de mujeres y 47 por el de hombres (no siempre a manos de parejas o exparejas mujeres).

Los estudios realizados en los últimos años «ayudan a ver que la violencia entre miembros de la pareja o expareja tiene sus raíces en el género y es asimétrico en cuando al sexo de sus actores (…) Estos estudios señalan el desproporcionado mayor riesgo de las mujeres a ser asesinadas por sus parejas o exparejas».

Las mujeres también son mayoría entre las víctimas de la violencia doméstica, la ejercida por familiares que no son ni pareja ni expareja. Los datos de violencia doméstica que ofrece el CGPJ explotando los datos del INE, señalan que en 2017 había 7.392 víctimas (asuntos incoados, es decir, con un procedimiento judicial abierto). De ellas, 4.619 eran mujeres (62,5%) y 2.773, hombres.

La persona denunciada en estos casos es en su mayoría el padre o la madre (2.939) o un hijo o hija que maltrata a sus progenitores (2.048). En la tabla de relaciones entre víctima y persona denunciada no distingue por sexo entre hombres y mujeres.

Sí lo hace en el caso de las personas denunciadas por violencia doméstica con orden de protección o medidas cautelares. En este caso, de las 4.908 personas denunciadas, 3.590 eran hombres (73,15 %) y 1.318 mujeres. En el caso de las 6.909 víctimas con estas medidas, también son mayoría ellas: 4.313 eran mujeres (62,42%) frente a 2.596 hombres.

En el caso de las condenas por violencia doméstica con sentencia firme, también ellos cometen más homicidios que las mujeres: 18 frente a 10, según los datos del CGPJ referentes a 2017. El informe de Interior sobre homicidios señala que de los 661 casos analizados entre 2010-2012, 90 eran de hombres que habían matado a familiares que no eran pareja ni expareja frente a los 30 de mujeres que habían matado a otros familiares.

En definitiva, los datos e informes son apabullantes. Si, en ocasiones, la Ley de Violencia de Género no está siendo suficiente para proteger a las mujeres de la violencia machista, lo que hay que hacer es precisamente reforzar dicha Ley, dotarla de más presupuesto y más agilidad, para que, por ejemplo, se puedan romper con facilidad los vínculos de dependencia económica de una mujer a su pareja, para que la denunciante tenga una alternativa habitacional sin tener que rehacer su vida y sin que el agresor pueda encontrarla con facilidad y vengarse, etc.

VOX y la custodia compartida

En su programa, VOX propone la custodia compartida de los hijos como norma. Es decir, según VOX, un padre condenado por violencia de género contra una madre, debe tener derecho a compartir la custodia con la víctima.

En primer lugar, esta propuesta es una barbaridad que atenta directamente contra la seguridad y la integridad de las víctimas de violencia de género. ¿Se imagina alguien que la víctima tenga que verse amigablemente con su agresor para recoger a los hijos? ¿No es evidente lo expuesta que queda la víctima a que el padre maltratador utilice a sus hijos como medio para controlar a la madre o vengarse?

Pero, más aún, VOX está asumiendo veladamente una postura que no es tolerable: que un maltratador con su mujer puede no serlo con sus hijos. Frente a esto, hay que expresarse con claridad: un maltratador no puede ser un buen padre, un maltratador no puede ser un buen ejemplo a seguir.